
Otra vez me han confundido con árabe. Esta islamofobia me tiene hasta los ovarios.
No quería entrar al baño, sólo quería un poco de papel porque se me estaban cayendo los mocos y eran las malditas ocho de la mañana: esto es, capacidad de respuesta de 0 a 3.
Las empleadas de la biblioteca estaban lavando los baños y charlando animadamente. Cuando me han visto las intenciones de entrar (ni siquiera he entrado) me han mirado de arriba a abajo con una cara de asco que te cagas y me han dicho algo, pero no las he entendido porque iba súper sobada. Me he quedado parada mirándolas y buscando un poco de papel higiénico que me pudieran acercar para no tener que pisarles lo fregao.
Y entonces se han puesto a mirarme con cara de superioridad y se han puesto a decirme gesticulando y como si no entendiera lo que dicen "fuera, fuera, al otro, al final" con un tono muy parecido a aquel que mucha gente usa para dirigirse a los perros. Una especie de orden sin esperar, ni aunque fuera remotamente, una respuesta, una subjetividad proveniente del otro.
En un micro segundo me ha parecido volver a Alemania, con todas esas feministas blancas mirando raro por no hablar alemán y por parecer turca. Me ha parecido también volver a Dinamarca en auto stop, donde se asumía directamente que yo era inmigrante-por tanto-pobre-por tanto-puta.
No esperaba encontrarme esto en el país que reclama mi cuerpo como suyo. No obstante, parece ser que Catalunya no es España (estoy teniendo muchos encontronazos de este palo desde que vivo en Barcelona)
Aun me acuerdo del tarado de mierda que me amenazó y terminó diciendo " que a mi las morenas me gustan españolas"

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