Esta noche he conocido a un tío que me ha introducido en el underground de la cultura conquense: Las TurbasComo cualquier tradición de la españa profunda vinculada a la semana santa, tampoco tiene mucho de extraño; reproduce la parte de la historia bíblica en la que cuando cristo llevaba la cruz, el gentío le insultaba. Este gentío hoy por hoy son los Turbos.
Y cuando digo los Turbos lo digo en masculino. Solo hay hombres Turbos.
Bueno, hasta hace como cuatro años que hay alguna que otra turba perdida por allá. Y mal mirada, evidentemente.
No obstante, me a encantado que un hombre frente a cuatro mujeres tuviera los cojones bien puestos para decir, en medio de esta sociedad tan repugnantemente permisiva y adormecida, "no me parece bien que hayan mujeres en las turbas".
De puta madre, sinceramente a mi tampoco.
Pero rebobinemos. Volvamos a la turbas y visualicemos todo ese fulgor masculino. Esa elongación peneana abriendose paso entre la camaradería y los amiguetes. La identidad masculina se afirma, toma fuerza, toma poder.
Además es un poder que se manifiesta en lo público, que se lo apropia. Y trasciende la fisicidad de los cuerpos, pues el clamor de los tambores hace que estén presentes prácticamente en toda la ciudad.
Pero, ¿Y las mujeres? Por lo que me ha contado este amigo, su papel se limita a traerles al día siguiente de el pelotazo, un bocadillo a su marido.
Pero, ¿dónde están las mujeres mientras todos los maridos andan frotándose, abrazándose y sintiendose parte todos de todos? En casa. Solas. En lo privado.
Me pregunto como vivirían las turbas los hombres sabiendo que mientras ellos andan por ahí haciendo todo esto, sus mujeres pueden estar juntas. Hablando,pensando. Tal vez incluso haciendo lo que hacen ellos: bebiendo juntas, abrazándose, rozándose... creando colectividad, de una manera tan erótica como los hombres lo hacen en las turbas. Identificandose y sintiendose en colectivo, creando su propia identidad. Y tomando la calle.
También me pregunto si la lucha debe estar en que exista una "permisividad" por parte del sistema masculino que "tolere" a algunas mujeres en sus cofradías.
Ellos no nos quieren allí. Resulta evidente por qué. Yo no quiero que me toleren, quiero que me respeten, y no es lo mismo ni se parece.
Que le jodan a la tolerancia institucional.
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Como conquense, mujer y hermana de una cofradía de la Semana Santa de Cuenca, tengo que decir que,ni somos la España profunda ni unos cavernicolas. En todas, y digo TODAS las cofradías se admite a la mujer como un miembro más. Tanto es así, que desde hace años las mujeres sacan a sus pasos como un bancero más. Como en todos los ámbitos de la vida, la mujer tiene que abrirse camino por si misma en un mundo pensado para hombres. En Castilla los banceros son los que en Andalucía se conocen como costaleros.
ResponderSuprimirHablo de mi Semana Santa, porque es la que conozco y no creo que por haber pasado un día en Cuenca y haber conocido sólo una parte de lo que es la procesión del Camino del Calvaro, puedas emitir un juicio de valor como el que has hecho.
Las Turbas son sólo una parte de una Semana Santa que, tengo que recordar, está considerada de Interés Turístico Internacional. Como bien dices, es una representación de ese momento en que se hacía burla a Jesús en su camino al calvario.
Desde aqui, aprovecho para romper una lanza a los verdaderos turbos que forman parte de la hermandad y que, año tras año, tienen que aguantar a los que no lo son, se meten en las procesiones, se emborrachan e intentan hacer destrozos, dañandose así su imagen y el verdadero sentir y sentido de esa procesión.
Durante esa noche, que no es ninguna fiesta de machos, las mujeres ni se quedan en casa, ni están haciendo su propia fiesta. Es una noche en la que, como siempre, el que quiere participar, participa y el que no, no. Independientemente de si es hombre o mujer. Como en todo. En las Turbas habrás visto, además de borrachos y mala gente, a padres y madres que van con sus niños pequeños a ver al Jesús, vestidos de Turbos porque es una tradición que va pasando de padres a hijos. Habrás visto que el año pasado, por ejemplo, cuando el Jesús no salió por el mal tiempo, hay Turbos que lloran porque llevan esperando todo un año para acompañarle. Son sentimientos, creencias y fé que cada uno vive a su manera.
Una última cosa. Detrás de todo ese gentío en el que estuviste metida, hay otros pasos, tallas antiquísimas y de gran valor, nazarenos en un absoluto silencio, que contrasta con el barullo del principio y que lamento que te perdieras porque, aunque sólo fuera por una noche, habrías podido hacerte una idea de lo que es el sentir de la Semana Santa castellana.
Te invito a que vuelvas a Cuenca, y puedas ver un poquito más allá.
Saludos
Ole! pedazo de contestación! Como mujer y nazarena conquense no tengo más que añadir.
ResponderSuprimirGuau! que montón de cibermujeres guerreras y conquenses se meten en mi blog! me siento importante!
ResponderSuprimirMás allá de esto, me ha encantado tu contestación. Vivo en cuenca desde hace cuatro años y nunca había oído una opinión acerca de las turbas de bocas femeninas, sólo tenía la versión de los machos cabríos conquenses, y tal vez ha sido muy parcial.
Aún así solo comentar que cada una vive las cosas como las vive, y es fantástico. Y sobretodo, cada una incorpora a su discurso lo que le parece, y ahí nadie tiene mucho que decir!
Aun así me encantaría seguir hablando de esto! vivís en cuenca? podríamos vernos? Me encanta el tema de los rituales y me gustaría mucho invitaros a un café y que habláramos un rato!
Un abrazo!
Qué maravilla. Ciberespacieándome aburrida en casa y mira qué me encuentro. Un Blog realmente interesante, culto, y lleno de gente con más de dos dedos de frente. Como dicen en mi pueblo: "Diolopaje", da gusto poder leer más allá de cuatro líneas coherentes. Da gusto que exista agente que piense y que se interese por el pensar de los demás.
ResponderSuprimirFelicidades Andrea.
OLE TUS SANTAS NARICES!!!
ResponderSuprimirIsabel, recibe un aplauso de esta Hermana del Jesús que está harta de tanto impresentable que se hace pasar por Turbo, palabra sagrada para el conquense de bien.
Y a usted, Señorita Andrea Corrales, la invito a venir la Semana entera, comprobar en qué se transforma Cuenca y entender con el corazón lo que es EL CAMINO DEL CALVARIO.
Después de ello no volvería a relacionar las palabras "underground" y "turbas", ni las pondría en la misma frase.
Asun. Conquense y nazarena desde la cuna.
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ResponderSuprimirFANTÁSTICA CONTESTACIÓN, PERO NO SE PUEDE GENERALIZAR, SOY TURBO, Y SOY HOMBRE, PERO NO SÉ QUE TIENE QUE VER, ESTOY ORGULLOSO DE QUE SALGAN MUJERES, Y DEBERÍAN DE SALIR MUCHAS MÁS PORQUE TIENEN MÁS CABEZA Y NO CREAN TANTOS PROBLEMAS COMO EL OTRO GÉNERO.
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